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El peligro de las espigas: cómo evitarlas y cómo extraerlas

Ya estamos a finales de mayo. El verano está a la vuelta de la esquina y los campos se empiezan a agostar. Es en esta época cuando aparecen las espigas que pueden ser un problema para nuestras mascotas (en especial para los perros).

Las espigas son el envoltorio con que las plantas (en especial las gramíneas) protegen sus semillas y les permiten viajar adheridas al pelaje de los animales a otras zonas para su propagación.

¿Por qué son tan peligrosas las espigas en los perros?

Las espigas están diseñadas para adherirse al pelo y cuerpo de los animales y favorecer su transporte a lomos de su inquilino hasta puntos distantes donde germinar y producir una nueva planta.

Para favorecer su anclaje suelen tener forma de arpón o de paraguas, y su diseño propicia que vayan penetrando cada vez más en el pelo y, dado que suelen tener una punta afilada, pueden clavarse en la piel del animal. Es por esto que es un problema a tener muy en cuenta y deben extraerse lo antes posible en el caso de que estén adheridas al pelaje de la mascota o clavadas en la piel superficialmente.

Sin embargo, también pueden clavarse en los orificios del animal (ojos, fosas nasales y oídos) en cuyo caso el problema es más serio y hay que acudir inmediatamente al veterinario.

¿Cómo prevenir el problema?

En primer lugar, intentar evitar paseos con nuestras mascotas en lugares donde el pasto sea alto y amarillento, cosa que no siempre es fácil.

En segundo lugar, llevarle a la peluquería para dejar su pelo en buen estado y lo más corto posible para que las espigas tengan mayor dificultad en adherirse. En especial mantener corto el pelo en la zona de las axilas y alrededor de los ojos y las orejas.

Tercero, hacer una inspección tras cada paseo (especialmente en la zona interdigital y en las axilas y orejas) para quitarle aquellas espigas que estén enredadas y evitar que profundicen su penetración hacia la piel.

Si en algún momento te encuentras en la situación de que no consigues extraer la espiga del animal, lo mejor es que acudas a un veterinario para que analice la situación y actúe en consecuencia. En las clínicas veterinarias de The Gorilla Vets Company nuestros profesionales te atenderán y solucionarán el problema.

¿Cómo extraer las espigas?

Espigas superficiales

Si está clavada de forma superficial, se puede extraer directamente con las manos o con la ayuda de unas pinzas. Una vez extraída, aplica un poco de líquido desinfectante. 

Si la espiga se rompe al intentar extraerla, debes acudir al veterinario ya que podría terminar por provocar lo que se denomina “granuloma por cuerpo extraño”, en cuyo caso la zona podría llegar a infectarse.

Espiga clavadas en la zona interdigital

Se trata de la zona entre los dedos de las patas. Si las vemos enteras podemos tirar de ellas para sacarlas. Si no es posible habrá que ir al veterinario que podrá extraerlas por distintos métodos.

El problema es que, si no nos damos cuenta de que a nuestro perro se le ha clavado una espiga entre las almohadillas de las patas, ésta pueda introducirse profundamente y provocar un absceso (zona de infección con pus) o, incluso, recorrer varios centímetros bajo la piel originando una fístula.

Espigas en los oídos

Provocan muchas molestias y dolor. Nos daremos cuenta porque nuestra mascota sacudirá fuertemente la cabeza, ladeándola frecuentemente y bajando la oreja afectada. Puede provocar daños graves y hay que actuar rápidamente.

Si no podemos extraerla con los dedos hay que acudir a la ayuda de un profesional. Nunca intentarlo nosotros mismos con unas pinzas caseras u otra herramienta ya que podemos causarle daños graves (incluso perforarle el tímpano).

Espigas en la nariz

Cuando nuestra mascota tiene clavada una espiga en la nariz, lo detectaremos fácilmente porque tose y estornuda violentamente y con frecuencia, moquea constantemente incluso con sangre y se pone nervioso e inquieto a ver que no se le pasa.

Nunca debemos tratar de extraer la espiga nosotros. Podemos hacerle daño con mucha facilidad ya que la nariz es u órgano muy delicado. Además, podemos dejar algún trozo de la espiga cavado y provocar una infección. Hay que acudir al veterinario cuanto antes.

Espigas en los ojos

Las espigas clavadas en el ojo, además de ser peligrosas, son muy dolorosas. Normalmente se alojan entre el párpado y el globo ocular.

Si tiene la mala suerte de clavarse una espiga en el ojo, veremos que lagrimea constantemente y es posible que lo tenga medio cerrado. Además, y lo que es más grave, intentará quitárselo rascándose o frotándose el ojo con las patas con lo que se puede hacer daño en el globo ocular.

Ni que decir tiene que no debemos intentar quitársela nosotros bajo ningún concepto y hay que acudir al veterinario rápidamente.

En resumen, para disfrutar con nuestra mascota en estos días de buen tiempo, deberíamos atender a las siguientes recomendaciones sobre las espigas:

  • Evitar las zonas conflictivas como zona de paseo.
  • Mantener el pelo lo más corto posible.
  • Cepillar bien al animal después de volver del campo.
  • Revisar todas las zonas conflictivas y, en especial, sus ojos, oídos, orejas y hocico.

De esta manera podremos detectar cualquier problema a tiempo y seguir disfrutando de la compañía de nuestra mascota en los paseos por el campo. Recuerda que si tienes algún problema con tu mascota, contamos con diferentes clínicas veterinarias en Madrid para que puedas elegir la mejor para ti.

Marta
Marta

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