que hacer cuando se muere un perro

Qué hacer cuando muere tu perro

La muerte de nuestra mascota nunca es fácil, y es un momento triste y duro para todos los que amamos a los animales. Además de lidiar con los sentimientos que nos puede causar este momento, hay unos trámites legales que nuestro veterinario deberá llevar a cabo con nuestra autorización. Os contamos qué hacer cuando muere tu perro.

Si el perro tiene chip

Uno de estos trámites es dar de baja el chip identificativo de nuestra mascota, y vamos a pasar a explicar detalladamente los pasos a dar para hacerlo correctamente.

Según la Ley 4/2016 de 22 de Julio de 2016, de Protección de los Animales de la Comunidad de Madrid, artículo 11: “Serán obligatoriamente objeto de identificación, mediante microchip, los perros, gatos, hurones, conejos y équidos.”

Según el artículo 12 de la misma Ley: “Sin perjuicio de otras previsiones que se puedan determinar por vía reglamentaria, se establece como sistema de marcaje de los animales la implantación de un microchip homologado, portador de un código único validado por el Registro de Identificación de Animales de Compañía, que en el caso de los gatos y perros se implantará subcutáneamente en la zona izquierda del cuello.”

El artículo 13 nos dice quién es el autorizado para identificar y dar de alta a nuestras mascotas en el registro de animales de compañía: “El marcaje de los animales será realizado necesariamente por un veterinario oficial o colaborador, utilizando los medios más adecuados, asépticos e inocuos para el animal. En el momento del marcaje del animal, el propietario deberá acreditar documentalmente su identidad. A continuación del marcaje y con el objeto de finalizar correctamente el acto de identificación, se procederá a solicitar, preferentemente por vía telemática, el alta en el Registro de Identificación de Animales de Compañía, con la inclusión de los datos del propietario, del animal y del veterinario actuante, en el plazo máximo de tres días hábiles. El alta podrá tramitarse por medio del veterinario que ha realizado el marcaje.”

Tras haber dejado claro el método de identificación, quién debe hacerlo y dónde debe quedar registrado, la pregunta que nos hacemos es: ¿cuándo fallece nuestro amigo de cuatro patas, necesitamos realizar algún trámite? La respuesta es sí.

Tanto si nuestra mascota ha fallecido en casa por causas naturales, por una enfermedad o en la consulta de nuestro veterinario, tras su fallecimiento el veterinario deberá dar de baja el número de identificación de microchip de nuestro amigo en la base de datos de la Comunidad de Madrid (RIAC), para que conste la defunción y actualizar la base de datos.

Este trámite es rápido y sencillo y se suele realizar en unos minutos acudiendo a la clínica de nuestro veterinario habitual (si el fallecimiento se ha producido fuera de la consulta) o en el momento en que el facultativo “duerme” a nuestro compañero.

Tras llevarlo a cabo, el veterinario nos dará una copia de la baja de identificación de nuestro animal de compañía y ya habremos cumplido el trámite más importante con la Administración.

¿Puedo enterrar o incinerar a mi perro?

La siguiente decisión a tomar (si no la hemos pensado antes de ir a la clínica), es qué hacer con el cuerpo de nuestro compañero.

En toda España está prohibido el enterramiento de animales domésticos fuera de las zonas habilitadas para ello, por lo tanto las opciones que se nos presenta son: el enterramiento en un cementerio de mascotas o la incineración individual o colectiva.

Si optamos por la opción del enterramiento, habrá que ponerse en contacto con algún cementerio de mascotas autorizado, que nos informará de las tarifas de su servicio y del coste del mantenimiento anual del lugar de descanso de nuestra mascota. Suelen encontrarse en las afueras de las grandes ciudades y tener un horario de visitas establecido.

La opción más utilizada sin embargo suele ser la de la incineración de la mascota, tanto por su comodidad como por su relación calidad-precio.

Dentro de la incineración así mismo hay dos opciones: la colectiva y la individual.

En la incineración colectiva nuestra mascota es tratada en un crematorio de mascotas junto con otras más que hayan seleccionado este tratamiento, y sus cenizas van destinadas a un centro que gestiona estos restos.

Si elegimos la incineración individual, un servicio de crematorio de mascotas recogerá a nuestro amigo individualmente y su cremación se llevará a cabo de manera exclusiva, recibiendo luego sus cenizas en una urna, además de muchos otros servicios que nos pueden prestar y recuerdos de nuestras mascotas que nos pueden dejar (una impronta de una huella suya para enmarcar, una carta dedicada, etc..).

La decisión depende de nosotros, pero decidamos lo que decidamos, nuestro compañero estará en buenas manos.

Juanjo Moreno
Juanjo Moreno

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