la sarna en perros

La sarna en los perros

La Sarna es una enfermedad cutánea de las mascotas que afecta principalmente a los perros. Está producida por una infestación de ácaros y, si bien en principio no es grave y tiene fácil tratamiento, es tremendamente molesta para los animales y si no se trata puede devenir en problemas mucho mayores.

Es fácilmente detectable. Si tu perro se lame y se rasca constantemente, y empieza a perder pelo, es posible que tenga Sarna. Esta enfermedad produce lesiones muy molestas en tu perro tales como prurito intenso, costras, inflamaciones, enrojecimiento y caída de pelo que se va extendiendo progresivamente.

Cuando veas estos síntomas en tu perro debes llevarlo cuanto antes al veterinario para obtener un diagnóstico lo más rápidamente posible. El objetivo será identificar la presencia de la sarna y del tipo de ácaro que la causa.

Tipos de sarna en los perros

Existen varios tipos de Sarna: La Sarna sarcóptica (muy contagiosa), la Sarna demodéctica (no contagiosa) la Sarna otodéctica (ácaros en el oído, muy contagiosa) y la Sarna Cheyletiella.

Sarna sarcóptica o escabiosis

Está causada por un ácaro (Sarcoptes Scabiei) denominado vulgarmente el “arador de la sarna”.

Es un pequeño ácaro que se alimenta de los tejidos del animal. Su ciclo vital se produce en su totalidad en el cuerpo del huésped donde se aparea en la superficie de la piel. Cuando esto ocurre, el macho muere mientras que la hembra cava o “ara” un túnel en la piel del perro para poner sus huevos.

Los huevos eclosionan al cabo de una semana o diez días momento en el que nace una larva que al cabo de unos 10-15 días se convertirá en adulta y comenzará a poner sus propios huevos. El ciclo completo del ácaro dura entre 17 y 21 días.

El picor se produce sobre todo cuando la hembra excava sus galerías en la piel del perro. La transmisión a los nuevos hospedadores a partir de animales infestados se produce por contacto directo o indirecto, en la mayoría de los casos por la transferencia de larvas que están en la superficie de la piel.

Las lesiones iniciales son en forma de enrojecimiento, y pequeños granitos, seguidas de la formación de alopecias y costras. Se trata de lesiones que producen mucho picor, por lo que los animales se autolesionan. Los perros empiezan a rascarse antes de que las lesiones sean visibles. Sin tratamiento las lesiones progresan, pudiendo infectarse.

Si sospechas que tu perro tiene sarna acude inmediatamente al veterinario, para que pueda realizar las pruebas pertinentes y establecer un diagnóstico. Examinará muestras de piel de tu perro en el microscopio, con el fin de localizar e identificar el tipo de ácaros que la ocasiona y pautar el tratamiento indicado.

Sarna demodéctica

Es producida por un ácaro denominado Demodex Canis, que habita en la piel de todos los perros, ya que lo reciben por contacto con la piel de su madre durante los primeros días de vida. Estos ácaros se consideran fauna habitual de la piel. Sólo se convierten en un problema si su población se aumenta descontroladamente debido a una bajada del sistema inmunológico.

La sarna demodéctica no es contagiosa. Para diagnosticarla, al igual que en otros tipos de sarna, el veterinario tomará muestras de piel de tu perro y tratará de identificar los ácaros. Una vez identificados, el veterinario te podría pautar tratamiento con unas pastillas para parásitos externos que han demostrado ser muy eficaces para erradicar a este parásito.

Sarna cheyletiella

Está causada por un ácaro denominado Cheyletiella, que vive en la superficie de la piel. El desarrollo completo tiene lugar en el hospedador en aproximadamente tres semanas, sin embargo las hembras pueden sobrevivir en el medio otro tanto. El contagio entre animales ocurre desde el primer momento tras la infestación y de forma muy rápida entre animales que están en contacto estrecho.

Su síntoma principal es una erupción de color rojo acompañada de gran cantidad de piel escamosa (como caspa).

Puede contagiarse a los humanos, pero suele desaparecer cuando se trata con éxito al perro. Hay diferentes tipos de tratamiento, tu veterinario elegirá el más conveniente para tu mascota.

Sarna otodéctica

Está producida por un ácaro que vive únicamente en el conducto auditivo del perro y se alimenta excavando la piel. Es contagiosa por contacto directo para gatos y perros, pero no para humanos.

Puede afectar a una o a las dos orejas. Produce un fuerte picor. Si tu perro se rasca y sacude violentamente la cabeza y tiene las orejas enrojecidas acompañadas de un cerumen oscuro, podría tener este tipo de sarna.

Acude a tu veterinario, que te recetará un tratamiento para los oídos. Es importante que sigas las instrucciones de tu veterinario y completes el tratamiento para evitar que se vuelva a producir.

En definitiva, la Sarna es una enfermedad de la piel producida por ácaros de distintos tipos. Sus síntomas son el picor intenso, caída de pelo y lesiones autoproducidas por tu mascota por rascado intenso. Normalmente son muy contagiosas para otras mascotas, pero, aunque pueden contagiar a los humanos, normalmente no sobreviven mucho tiempo en nuestra piel.

Es una enfermedad muy molesta y aparatosa debido a la pérdida de pelo y enrojecimiento intenso de la piel, pero que correctamente tratada no es grave, tiene un tratamiento sencillo y una pronta sanación.

Si crees que tu perro puede tener sarna, acude a una de nuestras clínicas veterinarias en Madrid para que nuestros profesionales puedan atenderte. Trabajamos para cuidar de la salud de tu mascota, por eso está en las mejores manos.

Marta
Marta

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