En la última etapa de la enfermedad, el sistema nervioso central se ve afectado, que es cuando el animal comienza a tener una marcha desorientada y temblores musculares que pueden evolucionar hacia crisis de convulsiones.
- Apatía
- Pérdida de apetito
- Diarrea
- Vómito
- Fiebre
- Secreciones oculares (remelas en grandes cantidades)
- Secreciones nasales (pus) Convulsiones
- Parálisis
- Tics nerviosos
- Falta de coordinación
En los análisis de sangre, se observará una disminución de la inmunidad del animal debido a la replicación del virus en el sistema linfático.
Un perro o hurón infectado elimina el virus por medio de la orina, las heces y las secreciones (nasales y oculares) hasta 90 días después de su exposición al virus. Por lo tanto, es importante evitar su contacto con otros perros durante el período en que está enfermo.
¿Cómo se transmite el moquillo?
El cachorro puede contraer la enfermedad, es decir, contaminarse con el virus, de varias maneras. Entre ellos, por contacto con secreciones, orina y heces infectadas por animales enfermos. Además, los juguetes, mantas y los alimentos de los animales infectados son también fuentes de infección.
Los cachorros y los adultos son más susceptibles a las enfermedades infecciosas porque tienen un sistema inmunológico ligeramente menos activo. Vale la pena recordar que el contacto no tiene que ser necesariamente directo.
La infección puede ocurrir, por ejemplo, cuando caminamos con nuestra mascota en lugares por donde han pasado animales enfermos que han eliminado el virus en la calle, en los parques o en otros lugares públicos.